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Ana Dueñas Vinuesa, corporations, corruption-illegal activities, David Hernández Avilés, Ergo-Munich Re, ERV Europea de Seguros, International News, Spain News
Munich Re, el grupo reasegurador más importante del mundo y con sede en Alemania, ha sido fuente de gran controversia en tiempos recientes al trascender a la opinión pública el arraigado hábito imperante en la compañía de recompensar la labor de directivos y agentes comerciales por medio de servicios sexuales de elevado coste.
Dentro de dichas prácticas ha ocupado un lugar predominante la división de seguros directos de Munich Re: Ergo, en la cual están a su vez integradas otras subdivisiones de ámbito multinacional como ERV (seguros de viaje) y DKV (seguros de salud). En lo que se refiere específicamente a ERV, desde este mismo blog han sido ya reveladas, y denunciadas ante la autoridad competente, las prácticas que ha desarrollado durante años esta compañía en España (ERV Europea de Seguros), orientadas a su enriquecimiento por medio de estafas a gran escala a la Seguridad Social española apoyadas en unos procedimientos internos sencillamente infames. Estafas que, por consiguiente, han sido perpetradas por una de esas multinacionales que sirven de consejeras a la señora Merkel a la hora de determinar los sacrificios que debemos hacer los vagos españoles y griegos.
El escándalo de los incentivos sexuales de Munich Re-Ergo salió a la luz en 2010, cuando trascendió la organización de una orgía por parte de la compañía en 2007 en un spa de Budapest, cuyos detalles confirman ampliamente aquello de que la realidad supera con creces la ficción. Fue el diario alemán Handelsblatt quien tuvo conocimiento del evento, a partir del cual se descubrió que dicho episodio no había sido un hecho aislado, sino que se trataba de una práctica ampliamente arraigada en el grupo.

Spa Gellert, en Budapest
La reacción inicial de la compañía al hacerse públicos los hechos fue reconocer que efectivamente la orgía de Budapest había tenido lugar, pero que se trataba de un hecho aislado y que los responsables de organizarla habían sido expulsados de la compañía, afirmaciones cuya falsedad quedo pronto al descubierto, tal y como reflejaron numerosos medios internacionales.
En concreto el diario Handelsblatt, que fue quien divulgó la primicia, profundizaba con bastante detalle a la hora de facilitar información adicional sobre los eventos sexuales de Ergo, los cuales ya venían de antes del famoso episodio en Budapest y han proseguido después. Cito a continuación escuetamente algunos de los hechos revelados por esta publicación:
En Septiembre de 2005, veintiún agentes de Ergo viajaron a Mallorca en un evento organizado por la Dirección Comercial, cuyo coste ascendió a 55.992 euros. En este viaje, el director comercial Kai Lange llevó a sus mejores agentes a un club con mujeres ligeritas de ropa, en el que se gastaron 2.428 euros en concepto de “dietas y bebidas”. Se supone que salieron de allí sin hambre ni sed.
Un portavoz de Ergo asimismo admitió que agentes de la compañía visitaron un club para “swingers” (amantes del intercambio de pareja y sexo en grupo) en Jamaica entre enero y febrero de 2011, estancia pagada por la aseguradora.
El diario alemán también cita un documento interno de Ergo del 24 de junio de 2011, en el cual consta un importe superior a 75.000 euros relativo a un viaje que tuvo lugar en 2010 a un destino no especificado.
Otro de los alegres viajes de Ergo tuvo como destino Río de Janeiro en 2010. En una de las veladas, aproximadamente veinte agentes comerciales fueron al “Barbarella”, un club de striptease en Copacabana. Al menos tres empleados, incluyendo a directivos, llevaron prostitutas a la habitación del hotel; y un cuarto se presentó con otra prostituta en la recepción. Allí ésta le pidió 50 euros por acompañarle a la habitación y el recepcionista 100 euros por permitirle la entrada. Finalmente el empleado rechazó la oferta porque le pareció muy caro.
En fin, que para creerse la versión oficial de esta empresa (“lo de Budapest fue un episodio aislado y se ha expulsado a los responsables”) habría que ser gilipollas perdido. Pero lamentablemente vivimos dentro de un sistema global en el que la impunidad de las grandes multinacionales está permanentemente bendecida por sus contactos políticos.
Sin embargo, vamos precisamente a centrarnos en España a la hora de profundizar en estos hechos. Hace pocas semanas los empleados de ERV España-Europea de Seguros (filial española de la división de seguros de viaje de Ergo: ERV) tuvieron conocimiento de una llamativa noticia a través de los responsables de la empresa: David Hernández Avilés, director general de la compañía en España, era suspendido en sus funciones; al igual que su buen amigo y director de marketing Sergio Serecigni Reboul. El motivo de dicha suspensión era eufemísticamente bautizado como “investigaciones internas” o “auditoría interna”. Muy poco después ambos recibían una patada en el culo propinada por el Consejo de Administración de Munich, que les obligaba a irse con los palos de golf a otra parte.
La pantomima continuó inmediatamente después con el nombramiento de Ana Dueñas Vinuesa, hasta entonces directora financiera de ERV España, como nueva directora general. Un caso absolutamente inaudito en cuanto a modalidades de promoción profesional: es decir, quitarle el puesto a tu jefe a base de colaborar con él sin descanso. O ¿tal vez no? Bueno, como la Infanta Cristina no sabía nada, esta señora posiblemente tampoco, ni tampoco la directora de recursos humanos, ni la directora de asistencia (nombrada por el propio David), ni la jefa de asistencia (nombrada también por él), ni el director comercial, ni el director técnico, ni el responsable de proveedores, ni el responsable de siniestros, ni un destacable número de botarates colaboradores de inferior nivel jerárquico.
Todos ellos pensaron siempre que los fondos de la Seguridad Social española eran como las ideas: algo que sobrevuela por ahí hasta que alguien avispado lo atrapa. Y por supuesto, hechos como el acaso laboral (por no mencionar otro tipo de acoso que también termina por “al”), la vulneración de derechos fundamentales de muchos trabajadores y las andanzas puteras financiadas con fondos públicos son algo que les escandaliza terriblemente. Por tanto, ninguno de ellos sabía nada de nada ni participó en nada de nada.
Bueno, pues David Hernández ya no está y yo me he quedado sin una de las grandes estrellas de este blog: ese licenciado en “Artes y Humanidades” que siempre prefirió la fisioterapia ligera al Tractatus de Wittgenstein. Un hombre al que jamás el departamento de recursos humanos sugirió que me invitara a aquella ingeniosa iniciativa periódica llamada “desayunos con el jefe”, tal vez por miedo a que dicho jefe pudiera atragantarse con el biberón en mi presencia.
Echaré de menos a David, pero también le echará de menos sin duda el Consejo de Administración de ERV en Munich, que durante años se mostró encantado con los maravillosos “beneficios” que el caballero obtenía para el grupo a base de honradez y trabajo duro, cualidades que le valieron el nombramiento (por parte de ese mismo consejo de administración) como Director Regional de ERV para el Sur de Europa (España, Portugal, Italia y Francia), tan sólo un año antes de ser despedido por el propio consejo de administración. Así a simple vista parecen decisiones ligeramente contradictorias, ¿no?
Pero ¿acaso no tienen derecho los miembros de un consejo de administración bávaro a caerse del caballo camino de Damasco o Budapest?… o ¿incluso regresando de la Oktoberfest? Pues claro que sí. ¿Para qué creen ustedes pues que pusieron en marcha una meritoria “auditoría interna” que haría la competencia a la del PP con su contabilidad B? Joder, pues para saber la verdad sobre sí mismos, que al final es lo más duro a lo que se puede enfrentar uno en la vida.
Porque digo yo que eso de investigarte a ti mismo no sólo denota valentía, sino además un afán de conocimiento tan revolucionario que deja a Freud definitivamente superado.
Pero qué le vamos a hacer: David ya no está, pero siempre nos quedará Ana Dueñas, la ex-directora financiera ya ascendida a directora general, y que se incorporó a la empresa en 1995, fecha desde la cual siempre ha combatido a las fuerzas del mal. Querida Ana, te deseo mucha suerte y de paso te confieso algo de lo que seguramente os distéis cuenta hace ya algún tiempo: En vuestra minuciosa política de recursos humanos sólo cometisteis un error grave, y fue contratarme a mí. De hecho, hasta yo mismo me asusto con frecuencia de lo pesado que puedo llegar a ser. Tan sólo espero que ningún empleado sufra en el futuro un corte de digestión durante un hipotético desayuno corporativo.
En cualquier caso, tú, querida Ana, y yo sabemos que las “investigaciones internas” de mentira suelen ir precedidas de investigaciones externas de verdad, y que resulta muy complicado sanar una organización corrompida hasta la médula, especialmente cuando el equipo de cirujanos asignado ha sido previamente el causante de la enfermedad. “Expulsar a los responsables”… Menuda chorrada, ¿no?
En cuanto a ustedes, esforzados contribuyentes españoles, recuerden que sólo hay una cosa peor que estar en bancarrota, y es que vengan los alemanes a rescatarte, a crear empleo, a generar riqueza y a controlar nuestro déficit público; todo esto con la intermediación de entusiastas colaboradores autóctonos.
Yo sentiría vergüenza, pero… lo sé, es que quizás salí demasiado vergonzoso.
Actualización a 10 de mayo de 2013
En un artículo de la agencia Bloomberg, fechado a 8 de diciembre de 2011, su autor Oliver Suess señala:
“Handelsblatt, the German newspaper that first reported the Budapest party, followed with a series of other stories about practices at Ergo units, including the sale of state-subsidized retirement products using outdated cost data and switching insurance coverage in pensions to the disadvantage of customers. Ergo was in the middle of an advertising campaign focusing on transparency and fairness at the time”.
Actualización a 11 de Mayo de 2013
En vista del interés creado por los artículos publicados, la compañía ha decidido congelar temporalmente las partidas destinadas a “dietas y bebidas”.
Por cierto, recibí un curioso mensaje de un supuesto personaje autodenominado “Luis Gutiérrez”, el cual se refiere insistentemente a mí como “bloquero” y al soporte en el que publico como “bloq”. Le verdad es que el mensaje me ha hecho mucha “Graciela De Grazia”. Mandadme otro, por dios.
Aprovecho finalmente para enviar un sentido agradecimiento a todos mis lectores, en especial a los de Baviera y Alcobendas. Y no sé por qué intuyo que “Luis Gutiérrez” va a seguir leyendo este “bloq” con mucha atención. Ay, querido “Luis”, tu correspondencia online deja más huellas dactilares que el jefe de cocina del Burger King. En cualquier caso, voy a tener un detalle y te voy a recomendar un libro al que sin duda podrás sacar gran rendimiento: “Curso básico de sintaxis y ortografía en lengua castellana para jugadores de Playstation sin graduado escolar”, de Belén Esteban. Creo que puede ser un buen punto de partida para ti.


